Black Friday Chollos

85días para el Black Friday

Cómo saber si una oferta del Black Friday es real

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Respuesta rápida

Un descuento es una resta: precio anterior menos precio actual. Toda la discusión sobre si una oferta del Black Friday es real gira en torno al primer número, porque el segundo lo ves en pantalla y el primero te lo cuenta la tienda. Si el precio anterior está inflado, el descuento es ficticio aunque la resta sea correcta.

Por qué el «precio anterior» no siempre es lo que parece

Durante años, la práctica habitual en España fue comparar contra el PVP recomendado por el fabricante, un precio que en electrónica y pequeño electrodoméstico casi nadie paga fuera del día de lanzamiento. El resultado eran carteles de «−50 %» sobre productos que ya se vendían a mitad de PVP en septiembre. Otra variante, más difícil de detectar, era subir el precio unas semanas antes de la campaña para poder «bajarlo» en noviembre al mismo nivel de siempre.

Ninguna de esas dos prácticas ha desaparecido, pero desde 2022 son ilegales cuando se anuncia una reducción de precio, y saber exactamente qué dice la ley es la primera herramienta para no caer en ellas.

La regla de los 30 días: qué exige la ley

La Directiva (UE) 2019/2161, conocida como Directiva Ómnibus, modificó la directiva de indicación de precios para introducir una regla sencilla: cuando un comerciante anuncia una reducción de precio, debe indicar el precio anterior, y ese precio anterior es el más bajo que haya aplicado durante al menos los 30 días previos a la reducción. En España la regla se incorporó en el artículo 20 bis del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, a través del Real Decreto-ley 24/2021, y es exigible desde mayo de 2022.

En la práctica significa esto: si una freidora costaba 99 € el 1 de noviembre, subió a 129 € el 10 de noviembre y el 27 de noviembre se anuncia a 89 €, la tienda no puede escribir «antes 129 €». Tiene que escribir «antes 99 €», porque ese es el precio más bajo de los 30 días anteriores, y el descuento real es de 10 €, no de 40 €.

La regla tiene matices que conviene conocer. Solo se aplica cuando el comerciante anuncia una reducción (un porcentaje, un «antes/ahora», un precio tachado); un precio nuevo sin referencia a otro no está cubierto. Los productos que llevan menos de 30 días a la venta se comparan con el precio más bajo desde su lanzamiento. Los descuentos progresivos, en los que el precio va bajando sin interrupción, pueden mantener como referencia el precio previo al primer descuento. Y no se aplica a los productos perecederos. Con todo, en los productos que más se mueven en Black Friday la regla es plenamente aplicable, y es el primer filtro que pasamos a cada oferta.

Rastreadores de precios: cómo ver el historial real

La ley te protege sobre el papel; el historial de precios te protege en la práctica. Para Amazon existen dos rastreadores gratuitos y veteranos, Keepa y CamelCamelCamel, que registran el precio de cada ficha durante meses y lo muestran en un gráfico. Basta con pegar la URL del producto o instalar la extensión del navegador. Para comparar entre tiendas, Idealo y la pestaña de compras de Google muestran el precio del mismo producto en varios comercios y, en algunos casos, su evolución.

Al leer un gráfico de Keepa fíjate en tres cosas. Primero, en la línea del precio vendido por Amazon frente a la de otros vendedores: el «precio anterior» que ves en la ficha puede ser el de un vendedor externo que nunca vendió una unidad a ese precio. Segundo, en los picos de las semanas previas al Black Friday: una subida en octubre seguida de una «rebaja» en noviembre es el patrón clásico. Tercero, en el mínimo histórico: si el precio de Black Friday no se acerca al mínimo de los últimos doce meses, no es una oferta excepcional, por mucho que el porcentaje impresione.

Nosotros seguimos ese mismo proceso para cada producto que publicamos: anotamos el precio con fecha y hora en el momento en que lo vemos, lo comparamos con el precio habitual de las semanas previas y con el mínimo de los 30 días anteriores, y solo entonces decidimos si merece la etiqueta de chollo. Cuando no tenemos precio observado no mostramos ninguno.

Siete patrones de descuento falso que se repiten cada año

Con los años los trucos se repiten. Estos son los que más vemos, ordenados de más frecuente a menos.

Lista de comprobación en un minuto

Antes de pulsar «comprar», dedica sesenta segundos a estas comprobaciones. Si una oferta no las supera, no es un chollo, es una compra normal con un cartel encima.

Qué hacer si compraste un descuento que no era real

Si detectas después de comprar que el precio anterior estaba inflado, tienes dos vías. La primera es el derecho de desistimiento: en compras a distancia dispones de 14 días naturales desde la recepción para devolver el producto sin justificar el motivo, y el comercio debe reembolsarte el importe. La segunda es la reclamación por publicidad engañosa: guarda capturas de la ficha con el precio tachado y la fecha, y presenta una reclamación ante el comercio y, si no responde, ante la oficina de consumo de tu comunidad autónoma. Las asociaciones de consumidores, como la OCU o FACUA, también recogen denuncias colectivas sobre descuentos falsos en cada campaña, y esa presión es la que ha hecho que la regla de los 30 días se cumpla cada vez más.

Lo más importante, en cualquier caso, es lo que haces antes de comprar. Con el historial delante y la regla de los 30 días en la cabeza, la mayoría de descuentos falsos se caen solos, y los que quedan son los que merece la pena esperar cada noviembre.

Preguntas frecuentes

¿Están obligadas todas las tiendas a mostrar el precio de los 30 días anteriores?

Todos los comerciantes que venden a consumidores en la Unión Europea, incluidos los vendedores externos de un marketplace, cuando anuncian una reducción de precio. La obligación es del comerciante que anuncia la rebaja, no de la plataforma.

¿Un precio tachado sin porcentaje también cuenta como reducción anunciada?

Sí. Cualquier forma de presentar un precio como inferior a otro anterior (tachado, «antes/ahora», porcentaje o importe de ahorro) es una reducción anunciada y debe respetar la regla de los 30 días.

¿Los rastreadores de precios son fiables al cien por cien?

No. Registran el precio en los momentos en que consultan la ficha, así que pueden perder cambios muy breves, y en Amazon a veces mezclan vendedores. Son la mejor herramienta disponible, pero conviene cruzar dos fuentes en compras importantes.

¿Cómo aplicáis esto en este sitio?

Cada producto que publicamos pasa por el mismo filtro: precio observado con fecha, comparación con el precio habitual de las semanas previas y con el mínimo de 30 días, y comprobación de que la referencia es la correcta. Si no tenemos precio observado, la ficha lo dice y te manda a comprobarlo en la tienda.

Qué comprar: nuestra apuesta segura por categoría

Las categorías que estamos siguiendo

Cada hub aplica este mismo proceso a los productos que seguimos. El calendario de la campaña está en la guía del Black Friday 2026 y el detalle de nuestro método en la metodología.